Wendy Barrios Gasca
Florencia
Temperaturas de hasta 38 grados centígrados soportan los florencianos. Hay preocupación por los incendios forestales.
Luego de la conflagración de tres hectáreas que se presentó en zona periférica de Florencia, las autoridades lanzaron una alerta por la ola de calor que se viene registrando en el departamento la cual es propicia para los incendios forestales. El último incidente se registró en los lotes de Gaseosas Florenciana y para controlarlo se requirió la intervención del Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
Las tres hectáreas, al parecer, se consumieron debido a una persona que fue capturada en el lugar de los hechos con una mechera y que al parecer encendió la vegetación del lugar, la cual se encuentra totalmente seca debido al inclemente sol.
Los incendios forestales se extienden sin control sobre combustibles forestales como la grama seca que se convierte en material carburante y aviva el fuego. Generalmente se expande sobre especies arbóreas, arbustivas, de matorral o herbáceas y que no tienen calificación de terrenos urbanos afectando vegetación que no estaba destinada para quemas.
Al respecto el sargento Humberto Arturo Taborda, comandante de Bomberos, indicó que pese a no contar con recursos, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Florencia viene atendiendo las emergencias ávida cuenta de que se pone en riesgo la vida humana pero aclaró que no tiene capacidad económica por la falta de contratación por parte de la administración municipal.
Recomendaciones
El oficial de Bomberos manifestó que deben evitarse, a toda costa, nuevos casos de incendios forestales y para ello se requiere de concienciación social, “la comunidad debe educarse en un uso racional del fuego, evitando situaciones de riesgo. Debe haber cuidado de las masas forestales, mediante la realización de cortafuegos, la limpieza periódica de bosques, o la realización de quemas preventivas durante períodos de bajo riesgo de incendio. Todas estas medidas ayudan a reducir la velocidad de propagación y virulencia de un potencial incendio”, manifestó.
Secuelas de los incendios forestales
La principal secuela es el de la erosión al desaparecer la capa vegetal. Esta desprotección del suelo frente a la elevada erosividad de las lluvias provoca grandes pérdidas de suelo y nutrientes, pero no es solo este el efecto sobre el sistema edáfico. Las altas temperaturas modifican la composición biológica y química del suelo.
Lo que sucede con el clima
Al respecto el ingeniero forestal, Esteban Cabuya indicó a EL LÍDER que “el calor solar provoca deshidratación en las plantas, que recuperan el agua perdida del sustrato. No obstante, cuando la humedad del terreno desciende a un nivel inferior al 30 por ciento las plantas son incapaces de obtener agua del suelo, con lo que se van secando poco a poco.
Este proceso provoca la emisión a la atmósfera de etileno, un compuesto químico presente en la vegetación y altamente combustible. Tiene lugar entonces un doble fenómeno: tanto las plantas como el aire que las rodea se vuelven fácilmente inflamables, con lo que el riesgo de incendio se multiplica. Y si a estas condiciones se suma la existencia de períodos de altas temperaturas y vientos fuertes o moderados, la posibilidad de que una simple chispa provoque un incendio se vuelven significativa.
Indicó que al margen de que las condiciones sean más o menos favorecedoras para un incendio, hay que destacar que en la gran mayoría de los casos no son causas naturales -como pudieran ser la caída de rayos o el rozamiento de piedras movidas por el viento- las que provocan el fuego, sino la acción humana, ya sea de manera directa o indirecta.
“Así, en unos casos se trata de accidentes o de negligencia (vidrios, líneas eléctricas, quemas de cultivos, trabajos forestales, hogueras mal apagadas, cigarrillos y basura), mientras que en otros, hay una acción planificada e intencionada (pirómanos)”.
19 enero, 2011 at 4:58 PM