Costumbres indígenas en la amazonia colombiana

Dos lugares permiten describir la cultura del indígena amazónico: el mambeadero y la maloca. Para la cultura uitoto, una de las más notorias de la amazonia, se trata de dos lugares sagrados donde ocurre lo divino y lo humano.

Oscar Javier Neira Quigua

El Líder, Florencia

Mambear coca es un verbo utilizado en el español amazónico para referirse a la ingestión por vía oral hojas de coca pulverizada combinadas con cenizas de hojas de yarumo. El mambeo de coca es una actividad que realizan los hombres, preferentemente durante las horas nocturnas, con el fin de dialogar, transmitir las historias, preparar los trabajos, realizar curaciones. Al sitio donde se prepara el mambe y se lleva a cabo el mambeo se denomina mambeadero.

Como abstracción, el mambeadero es el lugar de las “construcciones” por medio de la palabra. En términos puramente de “teoría”, los uitotos denominan a esta mera palabra dicha, como del orden de bakaki, “pura cháchara”, como diría el cacique de Cuemaní Alejandro Paitecudo. En este sentido, lo más importante de un mambeadero no es tanto lo que se dice sino la proyección en la realidad de lo que allí se dice. De ahí la importancia “de no perder la trasnochada”, según Paitecudo, del clan Jifikueni, que tiene que ver con la palma comúnmente conocida como yaripa.

El abuelo sabedor, según Fernando Urbina, “el que está sentado” es el maestro de todo mambeadero. Sin el ámbito generado por el Saber-Poder del Abuelo, los hombres carecerían de un mundo propio donde medrar humanamente; quedarían desamparados, a merced de las poderosas Fuerzas que los cercan.

La función del Abuelo Sabedor es estar armando y sosteniendo permanentemente el mundo humano, cosa que logra mediante las Palabras-primordialesRafue, aquellas con las cuales los dioses no sólo forjaron la realidad primera sino que se conformaron a sí mismos (Urbina, 1978); y también con las palabras (mitos y crónicas) que narran los avatares de los demiurgos, héroes y antepasados. Y así, por realizar a cabalidad la esencia de lo humano, el Sabedor puede extenderla a quienes se acogen a su cuidado.

Este Abuelo Sabedor, es además el posta central invisible de la maloca, la gran casa comunal, ámbito arquitectónico donde en antigua se acogía toda una gran familia extensa (propiamente, un clan) compuesta por los abuelos, los hijos, las nueras, los nietos y bisnietos. A este personal consanguíneo inmediato se agregaban los llamados huérfanos (jaiénîkî), franja estratificada compuesta por familiares lejanos y gentes de extintos clanes aliados, prisioneros de guerra y esclavos. Todos se colocaban bajo la protección del Sabedor en un triple sentido: material, social y cósmico. Lo primero, por cuanto la maloca funcionaba como unidad económica de la cual dependían los huertos cultivados en sus vecindades y una serie de territorios de caza, pesca y recolección, bases de la subsistencia. En lo social, pues el individuo requiere un  grupo de referencia que lo defienda de los enemigos del clan y en lo cósmico, por cuanto los hombres precisan para ser propiamente tales un ámbito propio, delimitado, signado, ritualizado, diferenciado y protegido de los otros factores y ámbitos que conforman el cosmos: la tierra, los ríos, el mundo de las plantas y el de las bestias, el cielo y sus luminarias.

La maloca –ananeko

Los anteriores elementos se imbrican alrededor de la maloca, nombre derivado de la lengua tupí utilizado para designar genéricamente una vivienda comunal indígena. En grupos como el uitoto, la maloca tiene un significado tanto ceremonial, porque allí se desarrolla todo el ceremonial de la cultura, como los bailes y el mambeadero, como social, pues allí se asienta todo un grupo con descendencia e historia común. Al “dueño de maloca” se le llama maloquero o caduma.

Toda la teorización sobre la maloca uitoto constituye una completa construcción sobre los aspectos simbólicos más importantes de cada uno de los clanes. Aunque es importante la particularización del concepto mediante la cercanía con el pensamiento tradicional uitoto –labor que deberá desarrollarse en estudios posteriores y de la cual se tiene mejor información en el punto de Contexto Tradicional–, lo que atañe a nuestro interés tiene que ver más con los tejidos desarrollados alrededor de ese espacio que habitualmente es construido en coherencia con los elementos desarrollados anteriormente, allí convergen la familia, la escuela, la escuela, allí se reproduce la historia del ser que desde la gestación llega a ser un nuevo ser humano en la Tierra.

Por vía del dueño de maloca, el dios Jusiñamui manifiesta a los seres humanos, que la maloca, como habitualmente se menciona, es el vientre de la madre. Por eso, el caduma siempre en los bailes denomina a su comunidad como kue uruki, que traduce “mis niños”.

Las costumbres indígenas siguen vivas en las jóvenes de hoy.

El arco y la flecha es uno de los símbolos de la caza en la amazonia.

La fuerza del aire es promotora de la caza, por medio de la cual se trae alimento a la maloca

La comunidad de El Quince en Solano Caquetá, lucha por permanecer en la cultura

Las semillas y las fibras naturales son elementos que utilizan los indígenas para confeccionar el vestido.

Desde muy jóvenes, los indígenas preparan su quehacer en los bailes, actividad que ocurre principalmente en la maloca

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