Con más de treinta años de experiencia, el ‘mejor ganadero del Caquetá’ considera que el camino del éxito para los ganaderos es asociarse.
Óscar Neira
EL LÍDER, FLORENCIA
Jesús María Cabrera fue reconocido este año como el mejor ganadero de 2011. Desde muy joven se dedicó a la ganadería y hoy es uno de los personajes más notorios en el gremio de la principal actividad económica del Caquetá. Lo preocupa la desunión y que en el Caquetá “le ponen zancadillas a la gente que trabaja”. De igual manera, asegura que los tratados de libre comercio “reventarán” la economía ganadera del Caquetá.
Fundador de los Comités de Ganaderos de San José del Fragua y Solita, Cabrera se siente orgulloso de su oficio y es optimista a pesar del escenario económico que se avecina con el TLC.
¿Cómo se hace usted ganadero?
Esto es de cuna. Nosotros llegamos al Caquetá hace 48 años y papá vino a ‘descuajar’ monte para comenzar a sembrar primero comida y luego pasto. Hacia 1965 le hicieron un crédito de la Caja Agraria; a él le prestaron 500 pesos para una vaca. De ahí en adelante toda la vida ha sido alrededor del ganado, aprendiendo lo que se debe hacer para poder mantener un hato ganadero en buenas condiciones.
Para muchos ser ganadero es sinónimo de ser rico. ¿Qué opina al respecto?
Los ganaderos ricos son el tres o cuatro por ciento de los ganaderos del país. La ganadería ahora la estamos ejerciendo las personas comunes y corrientes. Nosotros somos los que estamos sacando adelante a la patria, de ricos no se puede hablar, la ganadería también la ejercen personas pobres que viven de una o dos vacas que les producen cinco litros de leche y de eso viven.
¿Qué son las buenas prácticas ganaderas?
Son una cantidad de reglas que se deben conservar para hacer una explotación de la mejor manera. Está la higiene con la producción de la leche, el buen trato con el ganado de ceba para que no se vaya a golpear y así no se dañe el canal, tratar de utilizar medicamentos permitidos que no afecten la salud humana, respetar los tiempos de retiro de la droga para que no afecten la salud humana y conservar las reglas que hacen que la ganadería sea mucho más eficiente y que hacen que los ganaderos obtengan un valor agregado porque está complicado obtener rentabilidad del ejercicio, nos toca hacer matemáticas para ganar.
¿Cuáles son los principales inconvenientes de los ganaderos en el Caquetá?
El problema es especialmente de los insumos ganaderos como la sal. Es que ese elemento lo están produciendo en Barranquilla o Medellín y nosotros tenemos que asumir los costos de transporte. También enfrentamos un gran problema con la cantidad de droga que ingresa de manera ilegal; traen mucha droga de Uruguay, Venezuela, Argentina y son medicamentos que no están adaptadas a este territorio.
¿Y en cuanto a la comercialización?
La mayoría de la gente no quiere abrirse a la tecnología y están sacando leches de mala calidad, les gusta echarle el calostro, son leches cuajadas y así no pueden llegar a los mercados como los de Nestlé que es el que mejor paga la leche. Entonces les toca someterse a algunas queseras que llegan a pagar hasta 400 pesos y eso es un atraco.
Se intentó propagar la idea de que a los ganaderos los financian los grupos armados al margen de la ley. ¿Cuál es su opinión?
En la región en la que estoy que es la del sur de Caquetá: Solita, este fenómeno no es muy visible pero sí sabemos de sitios donde los grupos armados al margen de la ley le dan ganados a mayor valor a la gente. ¿Pero si no hay otra forma de trabajar qué se hace? Una parte de la ganadería del Caquetá sí es financiada por grupos armados al margen de la ley, pero no es todo el gremio ganadero del Caquetá.
¿Cuál es uno de sus mayores logros como ganadero en el Caquetá?
En 1984 fundamos con Gilberto Collazos el Comité de Ganaderos de San José del Fragua, luego me trasladé a Solita y en los 25 años que he vivido allá lo he hecho de cerca al Comité de Ganaderos de Solita haciendo vacunaciones y todo lo posible para conseguir apoyos en instituciones y así logramos que Solita paso de ser un municipio coquero a uno ganadero. Es la única fuente de entrada económica de Solita. En el municipio de sacar tan sólo 700 litros diarios de leche, ahora producimos cerca de 15 mil litros diarios.
Finalmente, ¿cuál es su mensaje para los ganaderos del Caquetá?
Es absolutamente necesario que empecemos una tarea que debimos comenzar hace 20 años: la ‘asociatividad’. No hay opciones para nosotros si trabajamos individualmente. El TLC se nos vino encima y no podemos exportar nada porque en lo sanitario estamos muy atrasados. Yo le hago un llamado a San Vicente del Caguán, el municipio más productor para que trabajen en lo sanitario y para que unamos nuestras fuerzas alrededor de un ente gremial sólido, porque en el Caquetá se han enfrascado en hacerle zancadilla a la gente que trabaja. Claramente lo han hecho en contra del Comité Departamental de Ganaderos. Hay que dedicarle tiempo a engrandecer este Caquetá tan hermoso, poderoso y productivo, pero tiene que ser asociativamente porque no vamos a aguantar, nos vamos a reventar con los TLC.
Jesús María Cabrera, reconocido este año como el mejor ganadero de 2011.

21 abril, 2012 at 9:20 PM
22 abril, 2012 at 11:31 AM