Estudios revelan que por cada día abierto en un hato de 100 vacas, se puede disminuir un parto al año. Para Colombia, en una cifra similar al promedio en el departamento del Caquetá, el Intervalo entre partos, IEP, alcanza los 675 días.
Médicos veterinarios, atentos al riesgo
Un trabajo de investigación de la Universidad Nacional del Litoral en Argentina, evidencia que uno de cada cinco profesionales sufrió, al menos, un accidente ocupacional grave. La transmisión de zoonosis, los accidentes de tráfico en el campo y las heridas al trabajar con animales de producción son los incidentes más frecuentes.
La diarrea viral bovina (DVB):
La DVB, tan grave como la mastitis
El virus de la DVB afecta la reproducción bovina y estimula la inmunosupresión, lo que hace que se agraven otras enfermedades (neumonías, diarreas, mastitis).
La DVB es una enfermedad presente en un alto porcentaje de la población bovina mundial (30-50%), cuyo diagnóstico, prevención y control no han sido fáciles, debido a que el virus es altamente mutagénico, y a la forma de trasmisión, así como por la amplia variedad de genotipos que se encuentran en el medio ambiente. En Colombia la enfermedad se reportó por primera vez en 1975, en un lote de novillas Holstein importadas de Holanda con cuadro clínico de “Enfermedad de las mucosas”.
Transmisión
Una de las vías más importantes de transmisión y diseminación del virus es a partir de un animal persistentemente infectado (PI). La infección persistente se desarrolla debido a la exposición del feto in utero (40-120 días de gestación). En este periodo el feto no tiene desarrollado su sistema inmune y por ende integra el virus como suyo y no forma anticuerpos contra el virus.
Después del nacimiento comienza a eliminar el virus a través de todas las secreciones (respiratorias, vaginales, etc.) y excreciones (semen, saliva, orina, heces, lagrimas, leche).
Los animales se infectan al consumir o entrar en contacto directo con estas secreciones. El virus ingresa a través de las membranas mucosas y se ubica preferencialmente en los glóbulos blancos, en las vías respiratorias y digestivas, y en el tracto reproductivo. La fase aguda de la enfermedad se caracteriza por una alta replicación viral en el tracto intestinal, respiratorio y reproductivo. Los síntomas son más frecuentes en los terneros y obviamente, los abortos se presentan en las vacas gestantes.
La transferencia de embriones puede ser una forma de infección hacia las receptoras y de ahí al resto del hato. Si los embriones no son lavados de la manera que recomienda la IETS (Sociedad Internacional de Transferencia de embriones), la pajilla contendrá, no solo las partículas virales que estén adheridas al embrión, sino una gran cantidad en el fluido de transferencia incrementándose significativamente el riesgo de trasmisión de la enfermedad.
Las posibles consecuencias reproductivas de la infección incluyen: repetición de calores (lo cual reduce la tasa de concepción hasta en un 50%), ciclos irregulares, mortalidad embrionaria, aborto, defectos congénitos, y nacimiento de terneros débiles.
De acuerdo a algunos autores, el impacto de la DVB es tan importante como el de la mastitis.
Las pérdidas son desastrosas cuando el hato es libre y entra por primera vez. Se presentan tormentas de aborto y se incrementa la mortalidad en terneros debido a diarreas y neumonías. Posteriormente el hato se va infectando y va tomando inmunidad “formación de anticuerpos” y a medida que esto ocurre, los problemas disminuyen. Cuando se llega a un estado de equilibrio, los problemas se estabilizan y los propietarios pueden pensar equivocadamente que los problemas reproductivos debidos a DVB ya se resolvieron y que si queda algún problema, es por otra razón, como nutrición, calidad de semen, manejo etc.
Para su prevención es importante contactar al médico veterinario para que realice un adecuado plan diagnóstico donde incluya varias patologías asociadas a los problemas de la finca.
Recientemente se está utilizando la medición de anticuerpos o la detección del virus en tanque de leche para monitorizar los hatos, no solo para DVB sino también para otras enfermedades como brucelosis, IBR entre otras.
Otra parte importante del programa de prevención es evitar que entre a la finca un animal enfermo con el virus. El ideal sería que el hato fuera cerrado, es decir que no se compraran animales; si esto no es posible, se debe realizar cuarentena de los animales que ingresen y pruebas específicas para detectar un animal infectado antes de comprarlo (vacas y toros de cualquier edad).
Si se compran vacas gestantes, no solo se debe muestrear la vaca sino también el ternero al nacer. Dentro del programa de bioseguridad deben estar incluidas las Buenas Prácticas de Ganadería formuladas por el ICA.
Los animales libres de la infección deben ser protegidos mediante vacunación anual. Debe tenerse en cuenta que las vacunas son solamente parte de un programa de control y que sin la detección de animales persistentemente infectados, el programa de vacunación no arrojará los resultados esperados.
En conclusión, las ganancias que se observan por las medidas de control dependen de que se haya realizado un adecuado diagnóstico de la enfermedad y que se tengan parámetros productivos-reproductivos antes de implementar las medidas de control. De esta forma se puede posteriormente comparar la eficacia de las medidas. Se pueden ver cambios en reducción de abortos, de días abiertos e inclusive se puede detectar una disminución en las tasas de morbilidad de enfermedades comunes en el hato. Fuente: Enfermedades que afectan la reproducción bovina en Colombia, no sujetas a control oficial”. ICA, diciembre de 2011.