Relato extra oficial de lo que pasó el sábado 28 de abril en la Unión Peneya donde oficialmente perdieron la vida tres militares y un policía a manos de las Farc.
EL LÍDER, FLORENCIA
Hacia las tres de la tarde se quedaron sin munición los militares que resistían el embate del frente 15 de las Farc a unos kilómetros de la Unión Peneya. Entre tanto, nada se sabía del grupo del sargento José Cortés Viveros, quien tenía a su cargo la seguridad del periodista francés.
A esa hora del día, el presagio se tomó las redes sociales y los cables de prensa que comenzaban a hablar de 15, 20 y hasta 30 muertos. Entonces, los militares con el armamento más pesado tuvieron que acudir a las municiones de los compañeros caídos para continuar resistiendo la dura embestida de los guerrilleros, quienes continuaban llegando a la zona en carros y se dispersaban por todo el lugar. Eran por lo menos doscientos guerrilleros vestidos con prendas distintas a las militares. Con camisas blancas y sudaderas negras sorprendieron a los efectivos de la Policía y del Ejército, además de la gran cantidad de carros que traían al lugar de 15 a 20 guerrilleros armados ‘hasta los dientes’.
“Mínimo fueron 10 muertos pues uno de mis compañeros como a las tres se quedó sin munición y también el de la M-60 quien cogió las de los muertos”, relató a El Líder uno de los uniformados que estuvo en el ataque. “Verse rodeado de tanta guerrilla causa pánico pero también uno se llena de valor y sobre todo cuando sabíamos que ya habían matado a mi sargento porque a ese grupo lo cogieron de frente y no sabíamos de los demás”, agregó.
Luego de más de cuatro horas de duros combates, los militares quienes aún quedaban en pie pensaron lo peor. Cuadrillas de guerrilleros los perseguían entre la maraña de la selva circundante y francotiradores de la misma guerrilla aguardaban que algún militar asomara la cabeza para hacer lo suyo. “Como a las tres de la tarde ya veíamos a la guerrilla ahí a unos 6 o 7 metros. Pensamos que nunca volveríamos a ver a nuestras familias. Mi compañero me decía: fresco chino que de esta salimos, fresco”, aseguró el uniformado.
“El policía muerto cayó primero con un tiro en uno de sus hombros. A él le brindó primeros auxilios el otro compañero que sobrevivió. Pero una granada que les tiraron no les dio tiempo de nada y el herido no pudo ni reaccionar y ahí fue cuando perdió la vida”, agregó.
Presumiblemente hacia las cuatro de la tarde Romeo Langlois, el periodista francés quien nunca dejó de grabar el combate, decidió quitarse de encima el chaleco y el casco militar que lo acompañaba para irse hacia el lugar desde donde disparaban los guerrilleros. El francés iba herido en el brazo izquierdo. “Apenas se perdió el francés la guerrilla comenzó a retirarse”, aseguró el sobreviviente.
“Como estábamos tan repartidos por toda la zona, por eso creo que no bombardearon; hubiéramos caído ahí también nosotros. Estábamos en un área muy amplia; en un lado unos; otros en otros lugares. Además el grupo donde iba el Policía muerto se quedó sin comunicación como a la una y por eso a esa hora pensamos que los habían matado a todos”, agregó.
Con el acoso de la guerrilla disminuyendo; los que aún se encontraban atrincherados pudieron ser contactados por los helicópteros arpía del Ejército. “Esos guerrilleros le tienen un miedo muy tenaz a ese arpía. Apenas se asomaron esos aparatos los guerrilleros se tiraban al suelo y buscaban escondederos y soltaban todo. Eso nos salvó, por eso los guerrilleros no llegaron a donde estábamos los que sobrevivimos. Así pudimos dar la ubicación y entonces el arpía disparaba alrededor de donde estábamos y así, a medida que llegaban más carros de la guerrilla, el helicóptero iba disparando, les daba duro”, relató el sobreviviente.
El testimonio del uniformado da a entender que el ataque fue de grandes magnitudes y que la guerrilla desplegó un enorme operativo para acabar con los 26 militares y cuatro policías que llegaron a la zona a mostrarle al periodista francés cómo era la lucha del Estado colombiano contra el narcotráfico.
“Salió mucha guerrilla. En un solo grupo conté más de 60 guerrilleros y se hacían en filas de 15. Eso lo pude ver y eso sin contar los que iban detrás de los que estaban en el otro lado”, expresó.
Luego de más de cuatro horas de combate, el grupo de militares que llegó a la zona rural de la Unión Peneya, bastión del frente 15 de las Farc, estaba incompleto, duramente golpeado, pero aferrado a la vida luego de haberle hecho frente a más de un centenar de guerrilleros.
De cuatro policías, uno resultó muerto, dos sobrevivieron y uno quedó herido.
Fuentes extra oficiales aseguraron a El Líder que el patrullero herido era el único que tenía entrenamiento militar apropiado para ese tipo de combates. Los otros tres han sido exclusivamente policías judiciales.
Entre tanto, el periodista francés Romeo Langlois, para quien presumiblemente iba dirigido todo el operativo con el objetivo de que registrara la guerra de nuestro país, terminó en manos de las Farc, luego de haber corrido hacia ellos salvando primero las memorias de lo que había grabado.
“A nosotros nos dijeron la noche anterior al operativo que íbamos con un periodista para mostrarle cómo era que se hacía lo de los cultivos ilícitos. No nos dijeron mas nada”, precisó el sobreviviente.
La comitiva de militares fue atacada en zona rural de la Unión Peneya.
La Unión Peneya es una tranquila Inspección de La Montañita donde la guerrilla mandaba en el pasado pero ahora el control lo tiene el Estado.
Según el relato los guerrilleros le tienen un gran miedo a los helicópteros arpía.
Cerca de 200 guerrilleros fueron quienes emboscaron a los militares.




2 mayo, 2012 at 2:39 PM
2 mayo, 2012 at 4:21 PM