El secreto de la vida

El secreto de la vida está en el movimiento. Hay que mover el cuerpo, mover las vísceras, el pensamiento, los sentimientos y las decisiones.

Heber Vega Pérez

Florencia

En la poesía popular encontramos una gran reflexión: “El cuerpo es una banda papayera: espiritual, trabajadora, pecadora y rumbera; tiene una mente que piensa y siente, un alma que reflexiona y decide y un cuerpo con 10 bailarines de champeta en continuo movimiento y armonía que reciben y queman energía: la piel, los huesos, los músculos, los pulmones, el corazón, el intestino, los riñones, los genitales, las hormonas y el sistema de defensas”.

La labor del médico es sincronizar las vísceras que se pierden entre los 40 y los 60 años. Por ejemplo, el corazón que tiene una frecuencia cardíaca entre 60 y 100 contracciones por minuto y que puede aumentar (taquicardia) o puede disminuir (bradicardia).

La respiración de 12 a 14 por minuto, se puede aumentar en el caso del asma.

Pero lo más dramático es que lo que uno piensa afecta lo que siente y lo que siente afecta las vísceras. Por ej. El estrés produce dolor de cabeza y mareo. Los temores alborotan la tiroides y al prójimo. La angustia produce asfixia y dolor en el corazón. La ira produce gastritis, la codicia produce diarrea, la tristeza paraliza el colon, y el amor produce palpitaciones en el corazón y se alborota la sexualidad.

Tratamiento con medicinas alternativas

  1. La Ignatia Amara, sirve para todas las manifestaciones nerviosas caracterizadas por su movilidad, inconstancia, carácter paradójico y contradictorio. Se utiliza en la depresión mental después de disgustos y contrariedades, después de rupturas amorosas. Los pacientes tienen esa sensación de apretamiento en el pecho, sensación de desvanecimiento, bosteza constantemente y llora por nada.
  2. La Sepia, sirve para la tristeza y el abatimiento, indiferencia y apatía, sensación de vacío en el estómago, frigidez.
  3. El Moschus, sirve para la agitación nerviosa con alternancia de llanto y risa. Se queja mucho y es incapaz de decir por qué sufre, monta en cólera por nada y se atemoriza fácilmente, sensación de desfallecimiento frecuente y tendencia a desvanecerse por la menor causa.
  4. El Lilium Trigrinum, sirve para la depresión mental profunda con llanto y desesperación. El enfermo se imagina tener cualquier enfermedad orgánica incurable. Se lamenta y llora mucho, se empeora al ser consolado.

El cuerpo es una banda papayera: espiritual, trabajadora, pecadora y rumbera.

La labor del médico es sincronizar las vísceras que se pierden entre los 40 y los 60 años.

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