Secuelas de las marchas campesinas

El Consejo de Estado declaró responsable a la Nación, por los daños sufridos en dos parcelas que invadieron los campesinos a los que se les obstaculizó el paso por un puente sobre el río San Pedro en 1996.

Redacción Judicial

El Líder

Por taponar el puente sobre el río San Pedro en la inspección de Santuario, para impedir el paso de los jornaleros de la coca que protestaban contra las fumigaciones aéreas; el Consejo de Estado declaró responsables a la Nación, al Ministerio de la Defensa y al Ejército por los daños que sufrieron dos parcelas de la vereda Itarca que los protestantes invadieron al no poder avanzar hacia Florencia.

Hechos

La condena del máximo tribunal de la justicia contenciosa administrativa y que fue proferida 16 años después de la más grande movilización campesina de la que se ha tenido noticia en la historia del Caquetá, tiene que ver con hechos que se iniciaron el martes 30 de julio de 1996, cuando 200 lugareños de las áreas rurales de los municipios de Solano y Puerto Milán, empezaron a llegar a Santuario distante a 20 kilómetros de Florencia a protestar en contra de los planes de erradicación forzosa que el gobierno del entonces presidente Ernesto Samper había empezado en contra de las plantaciones de uso ilícito.

Con los días, luego que llegaran al mismo sitio los campesinos procedentes de San Vicente del Caguán, Puerto Rico y Cartagena del Chairá, llegaron a contarse 50 mil manifestantes, por lo que algunos predios de la cabecera municipal de La Montañita, de la inspección de Santuario y de la vereda Itarca empezaron a verse seriamente afectados por la ocupación de los labriegos.

Por esa razón, luego de soportar la ocupación, José Dimas Pomar González y Ana Tulia Tole, por medio de apoderado judicial, interpusieron una acción de reparación directa en contra de la Nación, el Ministerio de la Defensa y el Ejército, para que los indemnizaran por los daños causados en su predio por los manifestantes que se apostaron en sus dos parcelas.

Pérdidas

Según  los demandantes durante los 47 días que duraron las marchas campesinas, en su predio de 19 hectáreas, comprendido por dos parcelas, los campesinos arrasaron con los guaduales que utilizaron para sentar las bases de sus cambuches y quitaron el alambrado de los potreros.

Así mismo, aducían que en las parcelas en las que funcionaba un negocio de razón social parador El Pomar, dejaron de comercializarse cerca de 60 vasos de guarapo al día, cerca de tres mil naranjas, 300 cocos y una cosecha de cocos, lima dulce, limones, caimarones, caimos, guanábana, mandarinas, caimos y la extracción de cinco mil guaduas, calculadas en más de seis millones de pesos.

Del mismo modo, los accionantes dijeron que durante los 47 días que estuvieron los campesinos en la vereda Itarca tuvieron pérdidas pecuarias por cuatro millones de pesos y otras tantas por seis millones de pesos por concepto de una industria metálica que también funcionaba en el lugar, así como dos millones de pesos por la venta de productos enlatados y bebidas en El Pomar.

Condena en primera instancia

No obstante, a pesar de los argumentos de los demandantes, el Tribunal Contencioso Administrativo del Caquetá negó las pretensiones de la demanda, considerando que el Ejército había taponado el paso por el puente sobre el río San Pedro, precisamente para conjurar las causas de alteración del orden público para impedir un mal mayor impidiendo que los campesinos llegaran a Florencia.

Del mismo modo, en el fallo de primera instancia la sala dijo que las marchas campesinas no habían sido planeadas por el gobierno, sino por las Farc, por lo que no podían indemnizarse los perjuicios demandados e invocó los descargos del entonces comandante de la Décima Segunda Brigada del Ejército, general Néstor Ramírez Mejía, los que aclaró que al obstaculizar el paso, lo que se hizo fue disuadir a los manifestantes para que no entraran al principal centro poblado del departamento, “por lo que físicamente era imposible que se adoptaran medidas tendientes a proteger un predio determinado”.

No obstante, luego que el jurista Óscar Conde Ortiz apelara la decisión ante el Consejo de Estado, el máximo tribunal de la justicia contenciosa administrativa, estimó que con fundamento en el principio de `igualdad`, los propietarios de los predios afectados no tenían por qué soportar la carga de unas medidas que se adoptaron por parte de la Fuerza Pública para beneficiar al resto de la población.

Por eso, basados en que la actuación de las autoridades para detener las marchas campesinas fue legítima, los predios de los demandantes sufrieron graves daños, por lo que para restablecer su derecho a la igualdad, estipulado en el artículo 13 de la Constitución Política, deberán ser indemnizados.

Foto Archivo

Se estima que durante las marchas campesinas de 1996 se movilizaron cerca de 50 mil campesinos, sólo del norte del Caquetá.

Celebraron día de la caballería

Tropas adscritas al grupo de Caballería Mecanizado número 12, General Ramón Arturo Rincón Quiñones, celebró su día en las instalaciones del batallón de ingenieros Liborio Mejía.

Durante el evento en el que se celebró el cumpleaños número 193 de esta arma del Ejército Colombiano al servicio de la patria, se realizó una misa a la que asistieron militares orgánicos del grupo general Ramón Arturo Rincón Quiñones.

En la celebración los castrenses rememoraron el 25 de julio de 1819, día en que un grupo de 14 lanceros ingresaron a la batalla del Pantano de Vargas, al mando del coronel Juan José Rendón, una vez escucharon la voz del libertador Simón Bolívar diciendo: “coronel Rendón, salve usted la patria”.

El grupo de Caballería Mecanizado general Ramón Arturo Rincón Quiñones, inició sus operaciones en el Caquetá, el pasado mes de junio, con el fin de vigilar las carreteras del departamento.

Foto Suministrada

La ceremonia se realizó en las instalaciones del batallón de ingenieros número 12 Liborio Mejía.

Accidente en El Cunduy

Un siniestro se registró ayer hacia la 3 de la tarde en la carrera primera entre calles 32 y 33 del barrio El Cunduy de Florencia, cuando dos motocicletas chocaron de frente.

En el accidente resultaron comprometidas las motocicletas, una de las cuales al parecer estaba siendo conducida por una moto-trabajadora quien resultó con trauma craneoencefálico y múltiples contusiones en su cuerpo, por lo que tuvo que ser trasladada a un centro asistencial de Florencia.

La emergencia fue atendida por hombres del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Florencia, quienes pasaban por el lugar, luego que en el sector conocido como Sebastopol habían estado participando en el rescate del cadáver de un joven que había muerto por inmersión.

En el sitio del siniestro, el personal de ese cuerpo de socorro, inmovilizó a los heridos y pidió el apoyo de una ambulancia para trasladar a la dama hacia un centro médico para que recibiera la atención que necesitaba.

Foto Suministrada

La mujer a bordo de la motocicleta Honda debió ser trasladada a un centro asistencial de la ciudad.

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