A petición de los lectores, el investigador Salomón Trujillo amplía su versión sobre la obra del obispo que falleció hace unos días en Italia.
Salomón Trujillo Tovar
Especial El Líder
Quiero atender la solicitud de algunos amigos que leyeron el artículo publicado por el periódico El Líder ‘Recordando a Monseñor Ángel Cuniberti’ y decirles que en una carta personal de 1992 cuando le di a conocer mis escritos sobre su obra social y educativa y el deseo de publicarlos, me respondió “que lo podía hacer al epílogo de la vida”.
Por lo anterior, doy a conocer al pueblo caqueteño un artículo más sobre este personaje religioso, protagonista de gran parte del desarrollo del Caquetá. En este caso se trata de satisfacer a los egresados de la licenciatura de educación indígena de la Universidad de la Amazonia, escribiendo sobre el proyecto indígena Caquetá, que nos dejó monseñor como legado cultural: la organización en este territorio de los grupos étnicos amazónicos.
Proyecto Ethnia
Una de las grandes preocupaciones en torno al eje de la evangelización y la proyección humana de Monseñor Ángel Cuniberti al inicio de la década del sesenta, fue atender a la población indígena en Latinoamérica, el país y el territorio caqueteño. Inició en el Comité de Misiones con los gestores del instituto Lingüístico de Verano para reorientar algunas propuestas sobre estos grupos poblacionales indígenas, luego las analizó en el Concilio Vaticano Segundo con la colaboración de otros obispos, colombianos, mexicanos y brasileros para conocer a fondo la problemática del abandono de los indígenas en Latinoamérica y hacer las propuestas respectivas a nivel del CELAM (Consejo episcopal de obispos latinoamericanos) máximo espacio religioso, político administrativo de la Iglesia Católica en estos países del tercer mundo.
En Colombia, monseñor Cuniberti promovió el proyecto nacional Ethnia que culminó en su fundación en 1965 en compañía de Monseñor Gerardo Valencia Cano, Obispo de Buenaventura y Monseñor Canyes de Leticia, con la finalidad específica de la divulgación del conocimiento de los grupos indígenas colombianos y con la preparación y capacitación de personal para aportar nuevas ideas y nuevas fuerzas propulsoras en el campo de la evangelización misionera y la promoción social del indígena. Luego de recoger todas esas iniciativas en el Concilio Vaticano Segundo, en diferentes países de Latinoamérica y en Colombia, consideró que en el Caquetá se daban las condiciones para poner a funcionar un proyecto indígena como él pensaba.
Centro Indigenista
En 1966 dio inicio al Centro indigenista del Caquetá y envió a dos sacerdotes a estudiar antropología a los Estados Unidos, mientras otros religiosos y laicos se preparaban en el país para atender este proyecto humano. El Centro se consolidó en 1973 con la construcción de las dependencias que hoy existen con suficientes espacios locativos y campos de trabajo y atender a través de un programa bien definido: asistencia, defensa, promoción del indígena, investigación, recolección de datos, análisis, encuestas, reuniones, todo con la máxima preocupación de llegar a dinamizar los grupos indígenas en un periodo de crisis de identidad acompañada por los cambios socioculturales y económicos de la época y así responder las inquietudes y necesidades de las poblaciones indígenas del Caquetá: Coreguajes, Huitotos, Inganos y otros de reciente formación de la época: Cholos, Catíos, Páez, provenientes de otras regiones.
El Centro indigenista del Caquetá correspondía al intento de coordinar las diferentes iniciativas y programas de las diferentes instituciones gubernamentales que con recursos y personal deberían llegar eficientemente al indígena y que no llegaban. Monseñor Cuniberti pensaba con tristeza ese desperdicio de energías y la realidad de la situación que le confesaba un alto funcionario sobre la poca importancia que se le daba a estas poblaciones indígenas.
Artífices de su futuro
Como expresión de su amor para los indígenas, fue la incansable animación a los sacerdotes y religiosas a estudiar, visitar e interesarse de las comunidades indígenas sobre todo la de los ríos Fragua, Caquetá y Orteguaza. Promovió visitas a las comunidades, lo hizo personalmente, reunió las autoridades tradicionales de cada lugar, los invitaba, a participar de los programas del centro indigenista a fortalecer la educación propia y la cultura de los grupos étnicos si querían conservar esos valores para enfrentar los cambios que se daban con la llegada de los colonos y otras situaciones. Según el Padre Cayetano Mazoleni, los indígenas siempre encontraron abierto el corazón de Monseñor Cuniberti para escuchar, para captar situaciones, para dar soluciones oportunas. Este es el reto que deja a todos los caqueteños que los indígenas sean protagonistas y artífices de su futuro.
Coequiperos
Hoy al lado del reconocimiento a la memoria de este gran pastor de la iglesia católica, también es importante recordar las personas que lo acompañaron en este proyecto: todos los sacerdotes y religiosas de esa época, los padres Iván Calone y Cayetano Mazoleni, antropólogos que lideraron el centro indigenista del Caquetá por muchos años y crearon el museo etnográfico y etnológico único en la amazonia colombiana; así mismo los laicos Luis Alberto Artunduaga, Alicia Perdomo y Rodrigo Bastidas continuaron conservando y siguiendo la filosofía indígena que promulgó este gran ser humano.
Interrogantes
A manera de reflexión sería importante preguntarnos: ¿Qué se conserva en este momento en el Caquetá de ese proyecto indígena?¿Qué propuesta indígena lidera la Secretaría de Educación Municipal de Florencia?¿Cuál es la propuesta indígena que orienta la Secretaria de Educación Departamental? ¿En qué situación político social se encuentran nuestras comunidades indígenas en todo el territorio caqueteño?
La verdad es un tema muy interesante para que la sociedad civil e institucional se manifieste dando las respectivas respuestas a las anteriores preguntas.
Fotos archivo
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2 Monseñor Ángel Cuniberti.
3 Salomón Trujillo ha investigado sobre la obra de Monseñor Cuniberti.
20 agosto, 2012 at 7:03 AM
20 agosto, 2012 at 12:01 PM